Memorias de un Asesino – 3a Parte

¿ En que ibamos? Ah si… las conquistas.

3a Parte. El Billete de la Suerte.

Antes (o después) de la gringuita tuve otros intentos de conquista, pero de momento no recuerdo con detalle porque no estaba yo completamente consciente de los hechos cuando ocurrieron, o al menos no completamente sobrio. Lo que si recuerdo de forma clara es que, una vez el Pato y yo (el Pato era mi roommate desde hacia un año y vivíamos juntos en el Jumanji), andabamos en la disco de galanes con unas polluelas con las que habíamos bailado toda la noche (15 mins) y decidimos dar el siguiente paso: invitarlas a cenar después del antro.

A esas horas de la madrugada lo único que podíamos cenar eran hot-dogs o menudo, y como nosotros queríamos quedar bien, las llevamos al menudo, porque los dogos no eran de mucha categoría (una menudería si lo era). En fin, el Pato confiado en mi respaldo y solvencia económica, pidió plato extra-grande con harta cebolla. Yo que siempre he sido de muy buen diente, le hice segunda, y “nuestras” chicas (como todas las mujeres cuando las acaba uno de conocer) se hicieron de boca pequeña y pidieron el plato chico cada una. Todos pedimos la respectiva coca-cola en botella de vidrio. La mesera tomó la orden y llevó la comanda a la cocina. Mientras tanto el Pato y yo nos disculpamos para pasar al tocador de niños… (perdón), quise decir al baño de los hombres. Justo después de cerrar la puerta se escuchó la siguiente conversación:

Pato: (en tono nervioso) ¿Tú traes lana verdad?
Yo: (en tono más nervioso) ¡No mames! ¿tú no traes?
P: Ni un quinto cabrón.
Yo: ¡Noooo güey!… jajajaja <==== (risa nerviosísima) ¿Qué vamos a hacer?
P: ¿Y si nos pelamos?
Yo: ¿Y cómo? ¿Por dónde? (en ese instante volteámos al mismo tiempo a ver la ventana del baño y le sacamos medidas mentales al marco. Yo si cabía, el Pato que siempre fue cachetón, no).
P: A ver güey, rascate las bolsas. Saca todo lo que traigas…. ¿Qué es eso?
Yo: Pues, es mi billete de 2 dólares de la buena suerte pero no lo voy a usar, es más nunca lo saco de mi cartera, estos billetes ya no los hacen, gordo. Prefiero pelarme.
P: Ponlo guey. Yo te consigo otro, te lo regalo. Tengo muchos.
Yo: (Ingénuamente) ¿En serio? ¿Tú me lo repones?
P: Si, si güey, neta. Yo lo repongo. ¿Qué más traes?
Yo: Pues el billete y unas monedas. Son como 20 pesos. ¿Tú cuánto traes?
P: Nada guey ando seco pero en el cenicero del carro traigo al menos otros 20 pesos. Déjame voy por ellos.
Yo: ¡¡¡Ah que huevos!!! Lo que tú quieres es dejarme. (En tono de súplica) No me dejes gordito (snif), no seas cabrón.
P: ¿Cómo te voy a dejar? No no, regreso de volada.
Yo: Júrame, júrame cabrón que vas a regresar. A ver a ver que yo te vea.
P: No mames, neta, ¿cómo me crees capaz de dejarte? No no, voy al carro y vengo. Te lo juro.
Yo: (Combo de tono, dedo y mirada amenazantes) Ay de ti gordo si me dejas.

Salimos del baño, y los platos de menudo ya estaban en la mesa. Le hice señas con las cejas al Pato esperando que se acordara de su juramento mientras se dirigía a la salida. Asi lo vi caminar tras la puerta de cristal que daba a ese oscuro y húmedo estacionamiento (en realidad el estacionamiento estaba iluminado y seco, pero dadas las circunstancias a mi todo me parecía lugubre). Me senté y traté de disimular lo más que pude nuestra situación. “¡Como se tardaron!” – comentó una de ellas-, “¿Y tu amigo a dónde fue?”, – dijo la otra. Ah! -le digo-, fue a traer… traer… buscar… algo al carro, pero en un momento regresa.

Confieso que el menudo me dejo de saber a vinagre cuando vi reaparecer al Pato en la entrada de la menudería. Su bolsa derecha del panatalon estaba abultada y hacía sonidos metálico a cada paso que daba como maraca. El Pato había metido en su bolsillo todas las monedas que encontró en su cenicero del carro. Se sentó y sin decir nada empezó a cucharear su plato de menudo. El Pato sudaba a chorros, por los nervios, yo no lo hacía menos. Y nuestro semblante seguía reflejando el nerviosismo causado por la situación en la que estabamos. Ellas vieron nuestro sufrimiento, pero no se imaginaban lo que pasaba. “Está picoso, ¿verdad?” Nos dijo una de ellas refiriendose al menudo al ver nuestros rostros enrojecidos. Nos limitamos a contestar: “Si, muy muuuuuuy picoso”.

Pedimos la cuenta y nos resignamos a lo que viniera como el condenado a morir fusilado se resigna mientras avanza al paredón, sabiendo que ya no hay salida. La mesera regresó, pusó la cuenta sobre la mesa y nos dijo, “Son $85 pesos”. Saqué mi billete de la suerte de 2 dólares y me despedí con pesar de él.  Puse el resto de mis monedas sobre el billete y volteé a ver al Pato mientras sacaba la morralla de la bolsa del pantalón y comenzó a pasar, peso por peso, las monedas de una mano a otra mientras contaba en voz alta. Cuando el Pato llegó a los $75 pesos, después de haber incluído mi parte y hasta el último centavo de lo que traía en su bolsillo, además de un tornillo enmohecido y un fusible automotriz de 10 amperes, la mesera entendió la situación (que supongo no era la primera vez que la veía), se compadeció de nosotros y dijo con una sonrisa dibujada en su boca:  “Así está bien, me la deben para la próxima muchachos”.

No me dolía más haber perdido mi billete de la suerte, había cumplido su propósito.

Continúa.

26 Responses to “Memorias de un Asesino – 3a Parte”

  1. Memorias de un Asesino - 2a Parte « De Cosas Piores Says:

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  2. karla Says:

    hijoles! ayer no cabia de la emocion de la segunda parte, y ahora la tercera! eso si que tomaste serio esto, ya habias descuidado mucho este blog muerto, pero pues bueno, a leer se ha dicho…y a remover tambien recuerdos que todos en nuestras epocas universitarias tuvimos…
    me tengo que ir a l trabajo, pero con mas detenimiento te leeo al rato.

    buen dia!

  3. Guss Says:

    Che killer!! esto yo ya lo habia leido, sabia q todavia no me estaba volviendo loco. Y quien demonios es el Pato?? jajajaja

  4. KillerPollito '09 Says:

    jajaja ah que mi Guss no me ande descubriendo el teatrito… dividi la publicacion en dos, porque me quedo muy larga… el pato es un seudonimo para la persona a la que me refiero… no hago publicas las identidades de las personas, ni sus motes. Debi hacer la aclaracion.

  5. El Aza Says:

    Che pollo… yo hubiera pedido otro menudo para llevar jajaja…

  6. karla Says:

    Asi solía pasar en aquellas épocas de la uni. Obvio, a nosotras, mis amigas y yo nos pasaba de todo, pero muchas de las veces pues obvio que terminaban pagando los hombres con los que ligabamos en los antritos. En fin, es tu blog y yo no estoy aquí para contar las peripecias que sucedian cuando tenia de 20 a 24 años, pero bueno, en realidad esta serie de publicaciones me han hecho reír mucho!

  7. Toño Says:

    Tenkius chikano. esta chido tu relato, pero ya no supe que paso con la gringita o eso fue todo?
    ¿A quien no le ha pasado quedarse sin dinero cuando andas de galan?

  8. Guss Says:

    jajaja claro, claro no hay q quemar mas a la raza jajaja al principio si dije pos quien es el pato? pero ya despues lo deduje

  9. KillerPollito '09 Says:

    No mi Lic, pues ahi lo digo todo, fue mi amor de verano y despues de eso ya nunca mas volvi a saber de ella… ademas un caballero no tiene memoria jo jo

  10. Toño Says:

    Si no pido detalles pollo, yo pense que ibas a contar una pollo aventura con ella, no se que te presento a us amigas y no supiste ni decir hi, o algo asi.

    Por cierto, afortunadamente visa ya llega a mas lugares o siempre hay un cajero cerca. salud.

  11. karla Says:

    ay pero a poco no son chidosssss los amors de verano!!!

  12. Lady Manhattan Says:

    Jajajajajaja ay KillerPollito al comenzar a leer pensé que toda la historia iba a girar en la cebolla del menudo jajajajaja.
    Buenísimos tus relatos!!!!!!

  13. Toño Says:

    haber a quiorasss

  14. Susaniuxxx Says:

    Jajajajjaja ay pero que buen relato!!! pues a mi mareado sí se la aplico un dizque amigo, un día el mareado mio estaba con una nena (no era yo) tomando la copita romantica, en eso entra un cuate suyo con otra nena, y se sientan en la misma mesa, el tipo pidió y pidió copas, y al final, le dijo al ingenuo marido de mio, que no traía lana, a mi marido no le alcanzaba para cubrir la cuenta, y el cuate se fue con la promesa de volver.Nunca volvio, mi marido hablo con el gerente y llegaron a un acuerdo, lo mas gacho es que no solo dejo embarcado a mi mareado, también dejó sola a la nena con la que iba, que se puso a llorar desconsolada.
    Que bueno que ustedes no se dieron a la fuga, eso me da risa, pero seria muy mala onda!!!

  15. Cayman Says:

    Jajajajajajajajajajajajajaaja no manche inche Pollo que buen relato!!! jajajajajajajajaja

    Saludos!!

  16. gabi Says:

    Don Killer!!!

    Me ha hecho usted recordar mis epocas no de universitaria sino de preparatoriana.. caray!! extorsionabamos a los weyes de electromecanica para que aflojaran una lana para “copias” y cuall…. nos ibamos a tragar gorditas.. jajaja chingao!!!

    Sigale Don Killer que esto esta muy bueno…

    Un beso

  17. KillerPollito '09 Says:

    Que bueno que les ha gustado. La verdad que recordar es volver a vivir y esto me divierte de igual manera.

    Ya mero Lic. no se desespere que me avente 3 seguiditos.

  18. karla Says:

    eyy!!
    ya quiero la cuarta parte!
    andele!
    y es fin de semana, ya nos hizo pasar mucho tiempo pa leerlo y remontarnos a cuando eramos mas jovenes de lo que ahora somos…ande! a redactar!

  19. KillerPollito '09 Says:

    uuuy es que ando fuera desde el jueves… pero ya voy, pronto.

  20. TheDonKilluminati Says:

    Yo tambien una vez sacrifiqué mis 2 dolares. Ni pedo, no acompletaba para el pasaje. Maldito calafiero!

    Despues mi mamá me regalo uno, bueno me lo cambió por 20 pesos. Aaa ese billete, estaba dobladito, parecia un pequeño paquetito (como esos que salen en la tele, donde estan empacada la miriguana y la coca).
    Pero cuando me asaltaron, se me fue la cartera con todo y el billete.

    Ahora, tengo uno que me regaló mi suegra, haber cuanto me dura.

  21. TheDonKilluminati Says:

    Qué onda con la siguiente parte???
    Qué onda con las resumidas???

    Re…su…men!
    Re…su…men!
    Re…su…men!

  22. STEEL Says:

    KILLER POLLITO,CREO QUE ESA AVENTURA ES DE TODOS,ALGUNOS LA HEMOS VIVIDO,UN DIA UN KBRON ME DEJO EMBARCADO Y ME DEJO A SU NOVIA,EN LA MESA,ASI QUE ELLA FUE LA PAGANA…A PARTIR DE AHI ME GUSTARON LOS TRIOS..YNO PRECISAMENTE DE MUSICA JAJAJAJAAAAAAA

  23. karla Says:

    mmm
    ya nos has olvidado…
    pa cuando la otra?
    andele!
    ande!

  24. Toño Says:

    pollo estas acabando con mi paciencia!!! a que hora publicas otra cosa

  25. KillerPollito '09 Says:

    jajaja Mi Lic. estoy trabajando en ello.

  26. Memorias de un Asesino – 2a Parte « De Cosas Piores Says:

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