Historia de un Perro

Bueno antes de que me vayan a decir que soy un desalmado, desnaturalizado inquisidor de animales por mi publicación anterior, aquí les dejo una historia de las mascotas esas que “rasgan tras la puerta” cuando lo oyen llegar a uno a la casa. Esta es la historia de un perro. Yo no, otro.

Si. Ya tuve perro. Me lo regalaron ya adulto (el perro) hace poco, menos de un año. Mi primer perro. Era un schnauzer ¿así se escribe? miniatura. Un perro eunuco muy emocional y acostumbrado a estar adentro de la casa. No podía hablarle golpeado porque se sentía. Aparte me seguía a todos lados. Requería de mi atención todo el tiempo. Si, peor que una novia.

Aquello de “¡Ven para acá perro cabrón!” no funcionaba con él. Agachaba las orejas y la cola y se miaba del miedo ahí donde estaba. Supongo que fué maltratado antes (yo no lo maltrataba). Siempre traté de razonar con el. Pero no servía de mucho. No entendía del subprime, ni de teorías conspirativas, ni de fondos de inversión mutua. Ni siquiera lo básico.

Eso si, era muy educado en sus maneras. Usaba la servilleta en el regazo y decía perdón después de eructar. Pero tiempo después, tuvimos problemas por su mal comportamiento (agarró confianza digo yo). Dejaba la tele y las luces prendidas. Se acababa la leche y no compraba más. No lavaba sus platos. No ponía nada para los gastos de la casa. Decía no tener dinero, pero lo vi varias veces llegar con bolsas de una tienda de ropa de marca. Llegaba a deshoras y con aliento alcohólico. Aun así lo aguante varios meses en la casa.

Las cosas se complicaron. Lo tuve que sacar porque dejo de avisarme (por el frío supongo o la flojedad, o ambas razones) para ir al baño y se hacía adentro, y no le bajaba. No más se la pasé unas cuantas veces, pero después de la enésima ocasión que recogí sus porquerías de la alfombra me cansé y lo saqué al patio. Me lloraba mucho rasguñando la puerta, pero no soy presa fácil de los chantajes sentimentales.

Al poco tiempo de estar en el jardín hizo un hoyo (otro) bajo la malla y corrió hacia la libertad. Nunca más supe de él. 

En realidad corrió a la casa de mi primo, su antiguo dueño quién vive en la calle de atrás, y quién lo re-adoptó por las suplicas de sus hijos. A él se le escapó días después. Y ya nunca lo volvimos a ver. Alguien debió recogerlo, era un perro muy tonto fino y se iba con cualquiera (si se vino conmigo, que esperar si le hablaron bonito jo jo.. nah si yo lo trataba muy bien).

Se llamaba Cody. No, yo no le puse ese nombre. Asi venía ya con ese nombre tan de acuerdo a su condición de eunuco.

¡Charros! ni porque le compré sus monitos de peluche para que no se sintiera solo cuando me iba al trabajo. (Snif)… casi siento que lo extraño… ¡¡¡Cooooody!!! ¿dónde estas?…. vuelve…. not.

Espero que esté bien cuidado y atendido al menos (y espero que allá donde esté no me deje en mal y levante su plato de la mesa al terminar de comer).

5 Responses to “Historia de un Perro”

  1. Claudia Says:

    jajajajajaja me encantan tus historietas. Pobre Cody, espero que este bien. A la mitad de tu recuento, me pregunte “KP se habra encontrado con Cynthia??” aunque Cynthia es mi prima y creo que la ultima vez que lo verifique mis familiares son ‘homo sapiens’ aunque tengo mis dudas, mi tio Juan siempre me ha parecido mas relacionado a los anfibios que a los humanos y la gente dice que mi tia Martha es una vibora. Quien sabe?? quiza somos una mezcla rara y Cynthia quiza sea mitad schauzer (asi se escribe?).

  2. KillerPollito Says:

    jajajaja de hecho esas son las broncas que me platicaba una amiga que tuvo con una roommate colombiana (o era venezolana?). Suele suceder, nada relacionado a nacionalidades, aclaro. Pero si mendigo Cody, se empezo a hacer adentro de la casa y ni modo pa fuera compadre. Sin llorar.

  3. hortografika Says:

    Espero sea feliz… lo bueno que por alla no hay tanto riesgo de que haya terminado envuelto en una tortilla… Saludos Killer😀

  4. Susaniux Says:

    jajjajaaa, yo solo he convivido con un perro, ya de adulta, el “perrito” se llamaba Antrax, ya se imaginaran el karma de nombrar asi a un perro, era una calamidad, pero mas bueno que el pan (el alimento, no el partido)
    era un perro gigante, parecia un león, solo le faltaba la melena,se ponía muy nervioso cuando me veia nadando, mas de 3 veces se aventó a la alberca, para salvarme, según él.
    Le dio cancer, dicen que por las croquetas, murio joven(lo dormimos, por compasión) y lo enterramos en el jardin.
    Jamás creí tener tantas lágrimas para un perrito😦

  5. Resumidas con el Killer (24 de Octubre 2008) « De Cosas Piores Says:

    […] te extrañaré, tanto como al Cody… […]

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