¿El pollo o la gallina?

Éste, como muchos de mis fines de semana, fué un fin de semana de película. En esta ocasion me aventé la película de “El Eslabón Perdido”. Una película que salió por allá a finales de los ochenta. La película toca el tema de la teoría evolutiva del hombre. Es la historia del último hombre mono y lo que pudo haber sido su vínculo con el homo sapiens (si es que hay tal cosa).

La verdad yo nunca tuve conflicto en aceptar lo que aprendí de niño acerca de los orígenes de la vida y que se centra principalmente en dos teorias: La teoria evolucionista y la creacionista. Creo que fué porque no lo consideraba algo escencialmente práctico. Menos en mis pensamientos de niño que solo me llevaban a jugar.

Me parece increible que la comunidad científica y religiosa a estas alturas, en las que el ser humano se siente y se sienta en la cumbre de su propio desarrollo mental y espiritual, trate de explicar algo que esta completamente fuera de su entendimiento . Y hasta se pelean por imponer su razón, independientemente de la idea que se exponga. Que osadía. Es lo mismo que querer descifrar, de un lado, la naturaleza de los confines del universo, y del otro, los enigmáticos designios de Dios. Lo que me parece más increible todavía, es que le podamos encontrar un uso práctico en nuestra acelarada forma de vida actual, tan llena de nimiedades.

Imaginen ustedes simplemente, y por ejemplificarlo de alguna manera, que mañana sale en primera plana de todos los periódicos, en todos los noticieros, en todos los medios de comunicación, la más grande noticia de todos los tiempos: “Se ha resuelto la incognita milenaria de los orígenes del universo, su creación y su capacidad de generar vida.” Independientemente de que se compruebe una teoría o la otra, o ambas. Yo me pregunto, con la misma tranquilidad con la que algún día percibí en mi mente de niño ambas explicaciones, ¿Y luego? ¿De que le sirve al ser humano saber de donde viene? Si no entiende su pasado inmediato, su realidad en el presente, y menos sabe cual es el futuro a donde va.

3 Responses to “¿El pollo o la gallina?”

  1. Lidia Says:

    Al rato entenderás que a Dios también lo inventamos nosotros los humanos, precisamente por esa incapacidad de comprender el todo, el temor a la muerte y a dominar estos 1300 cm cúbicos de cerebro… que a estas alturas no se para que TODOS los tenemos…

    Coincido contigo en eso de que y luego qué??
    Tal vez los sobrevivientes a una catástrofe segura podrán crear una nueva especie de homínidos mejorada. En ese caso bien por los que han descubierto el enigma de la vida…
    Ya a la chingada que se venga otra glaciación.

    Mañana seguiré de nuevo luchando por los derechos de los que no lo agradecen… Al fin y al cabo la mayoria del tiempo somos unos viles changos venidos a más

  2. KillerPollito Says:

    No bueno hay todavia una parte en mi que me hace de alguna manera espiritual cuando mas animal me siento. Y esas son mis luchas internas. Al final de cuentas no dejo de creer en Dios, me considero mas agnostico cada vez que ironicamente llego a alguna conclusion religiosa. Pero ahi sigo.

  3. stephanie Says:

    nada k ver interezante

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: